Brasil atrajo US$9.1 mil millones en inversión extranjera directa (IED) en junio de 2026, casi el triple de US$3.1 mil millonesregistrados en el mismo mes del año pasado, según el Banco Central de Brasil.
Durante los últimos doce meses, Brasil recibió un total de 1,893 billones de US$89.3 en IED, igual a 3,581 TP3T del PIB. Eso está muy por encima del déficit por cuenta corriente del país de 2,461 TP3T del PIB, lo que significa que Brasil logra financiar su posición externa mediante inversiones empresariales estratégicas.
El contraste con la inversión de cartera es interesante. Si bien la inversión extranjera directa aumentó drásticamente, la inversión de cartera registró una salida neta de US$600 millones en junio. En otras palabras, el capital internacional se está destinando a fábricas, oficinas, adquisiciones y activos productivos, y no únicamente a los mercados financieros. Esa distinción es importante porque la inversión directa significa que las empresas están dispuestas a comprometer capital durante años, en lugar de semanas o meses.
Las cuentas externas generales también mejoraron. El déficit por cuenta corriente de Brasil se redujo a US$2.3 mil millones en junio, lo que supone un descenso de 55.8% en comparación con el mismo mes del año pasado. Las exportaciones aumentaron 24.8% hasta un récord 1,4 billones de US$36,4, mientras que las importaciones aumentaron 15.3% a 1,4 billones de dólares estadounidenses, lo que se tradujo en un superávit comercial de US$8.8 mil millones.
El aumento del gasto en viajes y transporte internacionales amplió el déficit de los servicios, pero esto se vio compensado por unos mejores resultados comerciales. En los doce meses que finalizaron en junio, el déficit por cuenta corriente se redujo de 3.52% a 2,461 TP3T del PIB, mientras que las reservas internacionales de Brasil se mantuvieron sustanciales en US$367 600 millones.
Los destinos de la inversión extranjera directa apuntan a los sectores tradicionales de Brasil. La agricultura sigue siendo uno de los principales imanes del país para el capital internacional, mientras que los proyectos de infraestructuras están modernizando la red logística necesaria para respaldar unas exportaciones que alcanzan cifras récord. La energía es otro ámbito de crecimiento importante, ya que el país se está posicionando como un centro mundial de energías renovables e hidrógeno verde.
Las cifras recientes encajan en un patrón que se ha vuelto difícil de ignorar. La inversión extranjera directa se mantuvo fuerte a lo largo del tiempo, las exportaciones alcanzan nuevos máximos y las cuentas externas de Brasil se encuentran en una situación considerablemente mejor que hace un año. Combinados, estos números muestran a un mercado emergente que apunta en la dirección correcta.
Para las empresas que ya operan en Brasil, se trata de un panorama alentador. Las empresas están invirtiendo, las exportaciones crecen y la posición exterior del país se ha fortalecido. Para las empresas que aún están evaluando el mercado, el mensaje es igualmente claro: las empresas internacionales están invirtiendo capital a largo plazo en Brasil a una escala que pocos otros mercados emergentes son capaces de alcanzar.
Fuentes
↗ Banco Central de Brasil – Estadísticas del Sector Externo (pdf)
↗ SBT News – Inversión extranjera casi triplica en junio



